“Gastar hasta el último euro y diseñar la nueva política industrial”: la hoja de ruta de Industria
- Blanca Gutiérrez
- 18 sept 2025
- 3 Min. de lectura

El secretario de Estado Jordi García Brustenga fijó dos prioridades para el curso —culminar el Plan de Recuperación y pactar una política industrial estable— durante su intervención en la 39ª edición del Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, celebrado en Santander
Jordi García Brustenga llegó a la cita con AMETIC con una idea clara: este curso será un punto de inflexión para la industria española. En su primera aparición pública como secretario de Estado de Industria, destacó el valor del evento como arranque simbólico del curso político y económico: “Siempre me es útil para empezar el año en la misma página, compartiendo retos y ambiciones con empresas, administraciones y territorios”.
El tono fue optimista. A pesar de la incertidumbre internacional y las tensiones locales, García Brustenga aseguró percibir “ánimo, reto y ambición” en el tejido empresarial. Un capital que, insistió, no debe desaprovecharse.
El último año del Plan de Recuperación
El secretario de Estado situó la primera gran prioridad en la ejecución del Plan de Recuperación: “La intención es gastar hasta el último euro, sea donde sea, del territorio o del sector”. El mensaje fue claro: no se trata sólo de aprovechar al máximo la financiación europea, sino también de preparar el terreno para el escenario posterior, cuando ya no haya esa inyección extraordinaria de fondos.
Ese “día después” obliga, según García Brustenga, a pensar en un marco industrial sólido y estable, capaz de resistir cambios de coyuntura. “No podemos volver al punto de partida de 2019. Necesitamos un salto de calidad estructural”, defendió.
Una política industrial estructural

En esa línea, el secretario de Estado vinculó el segundo gran objetivo del curso: pactar una política industrial para España. Recordó que la actual Ley de Industria data de 1992 —“cuando ni se hablaba de SMS”— y subrayó que urge actualizarla. El Gobierno, dijo, trabaja para que la nueva norma y la política industrial queden institucionalizadas, con presupuestos y recursos estables.
El impulso no sólo será nacional. España, junto a otros socios europeos, reclama que la próxima arquitectura financiera de la UE incorpore por primera vez una partida específica para política industrial, gestionada a escala europea, en la misma línea que ya ocurre con la innovación.
Sectores estratégicos y retos de futuro
García Brustenga insistió en que “no sobra ningún sector industrial” y puso ejemplos concretos: desde el textil —con oportunidades en reciclaje y ecodiseño— hasta la automoción, en plena transición hacia el vehículo eléctrico y conectado. La clave, dijo, está en combinar la digitalización con la sostenibilidad, convirtiendo la transformación verde y digital en palancas de competitividad.
Pymes y emprendimiento, en el centro
El secretario de Estado reservó un foco especial para las pymes y el emprendimiento. Habló de tres razones para reforzar su apoyo: cubrir fallos de mercado (especialmente en las primeras rondas de financiación), garantizar bienes públicos como el acceso a la compra pública o la reducción de la morosidad, y dirigir el crecimiento hacia misiones compartidas.
“Si hablamos de digitalización o transición verde, necesitamos que las pymes también sean protagonistas. No basta con grandes corporaciones”, remarcó, citando instrumentos como ENISA, CERSA, los Digital Innovation Hubs o los clústeres innovadores.
Retos como motor de innovación
En este terreno, presentó una de las novedades inmediatas: una convocatoria experimental de ayudas para clústeres por retos concretos. Los tres primeros elegidos: ciudades climáticamente neutras, construcción industrializada y vehículo eléctrico y conectado. “Si funciona, lo escalaremos. Queremos que las misiones se conviertan en motor de colaboración entre pymes, grandes empresas y administraciones”, explicó.
Una mirada amplia
García Brustenga cerró con un llamamiento a pensar a largo plazo. Más allá de la ejecución de los fondos europeos, insistió en la necesidad de definir una estrategia de país que conecte la innovación, la sostenibilidad y la industria. “España sabe adaptar tecnologías y sabe hacerlo bien. Ahora necesitamos que esa capacidad se convierta en política industrial estable”.
En definitiva, quiso dejar claro que la industria española encara un curso decisivo: con la obligación de exprimir hasta el último euro del Plan de Recuperación y, al mismo tiempo, de sentar las bases de una política industrial estructural que sobreviva a coyunturas y cambios de ciclo. Una ambición que, según subrayó, sólo será posible si se hace de la mano de territorios, empresas y pymes. El mensaje, lanzado en Santander durante la 39ª edición del Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, resume la filosofía con la que Industria quiere afrontar la próxima década: convertir los retos en misiones compartidas.






Comentarios