La transformación digital de la justicia española es ya una realidad que permite resolver reclamaciones económicas en 48 horas

Expertos de Ayesa Digital, el Centro Tecnológico del Notariado e Indra han debatido en #SANTANDER40 las claves de la digitalización judicial, desde la robotización de procesos hasta la interoperabilidad europea.
La sesión dedicada a la transformación digital de la justicia, celebrada en el 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC (#SANTANDER40), ha puesto de manifiesto que España lidera a nivel mundial la digitalización del sistema judicial. El debate, moderado por Aitor Cubo, director general de Transformación Digital de la Administración de la Justicia, ha contado con la participación de Inés Morán, directora de Operaciones y Negocio de Ayesa Digital; Carles Llach Fernández, director de Tecnologías del Centro Tecnológico del Notariado, y Miguel Ángel de la Pisa, delegado de Indra en AMETIC.
Robots, IA y justicia en la palma de la mano
Aitor Cubo ha abierto el debate subrayando que la transformación digital de la justicia «es ya una realidad, no es algo a futuro». El director general ha destacado que los robots implantados en el territorio del Ministerio de Justicia «han movido más de 16.000 millones de euros», permitiendo que trámites que antes quedaban paralizados durante meses se resuelvan de forma automatizada.
Cubo ha puesto como ejemplo que una reclamación económica presentada en el territorio ministerial —que abarca Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares, Murcia, Ceuta y Melilla— se registra y reparte esa misma noche, y se acepta e incoa a la noche siguiente.
Cubo ha animado a los asistentes a descargarse la aplicación Carpeta Justicia, donde los ciudadanos pueden acceder a sus expedientes judiciales electrónicos, obtener certificados de nacimiento o consultar si disponen de seguros de vida. «La transformación de que en un municipio de Guadalajara se pueda acceder al expediente que tienes en el Tribunal Superior de Justicia de Albacete es porque el expediente es digital», ha afirmado, y ha insistido en que la digitalización es también una herramienta de cohesión territorial.
Especialización y cirugía invisible del dato
Inés Morán ha expuesto las buenas prácticas aplicadas por Ayesa Digital en sus más de quince años de colaboración con el Ministerio de Justicia. Morán ha destacado dos pilares: la especialización del soporte técnico y lo que ha denominado «cirugía invisible del dato».
Sobre el primer punto, ha explicado que el soporte en justicia no puede ser genérico: «Estamos hablando con jueces, con magistrados, con fiscales, con letrados de la Administración de Justicia que tienen que llegar a las 09:00 y que su sala de vistas tiene que estar funcionando perfectamente».
Respecto a la gestión del dato, Morán ha detallado el proyecto de digitalización del Registro Civil (iReG), en el que se migraron 31 millones de inscripciones históricas aplicando más de 16.500 reglas de correspondencia.
Morán ha subrayado que el principal reto para escalar las soluciones tecnológicas reside en las personas: «Si intentamos poner una licencia, cambiar un flujo procesal y no escuchamos y nos olvidamos del usuario, lo que vamos a conseguir es una ineficiencia digitalizada».
Interoperabilidad, soberanía del dato y cooperación público-privada
Carles Llach Fernández ha repasado la trayectoria de digitalización del notariado español, que arrancó con la Ley 24/2001 y la creación del Centro Tecnológico del Notariado en 2002. Llach Fernández ha destacado la apuesta por infraestructuras propias: «Apostamos desde un primer momento por disponer de centros de proceso de datos propios y por crear una red privada virtual con las 3.000 notarías que hay en España».
Entre los proyectos más relevantes, ha mencionado el Índice Único Informatizado y la plataforma Signo, ventanilla única del notario hacia la administración. De cara al futuro, ha señalado como reto prioritario la cartera digital europea (EUDI Wallet), donde «hay un trabajo tremendo a hacer a nivel de semántica para que todos los actores se pongan de acuerdo».
Miguel Ángel de la Pisa ha ofrecido una visión transversal desde AMETIC y ha señalado que España avanza con un modelo de «buque rompehielos»: «Tenemos una proa muy fuerte y hay un liderazgo que nos hace avanzar y después nos vamos relevando».
De la Pisa ha identificado tres ejes estratégicos: mantener la inversión —que ya supera la media europea en gasto per cápita y porcentaje del PIB dedicado a justicia—, reforzar la cogobernanza con las comunidades autónomas y potenciar la colaboración público-privada. Desde el plano tecnológico, ha apostado por profundizar en la justicia orientada al dato con inteligencia artificial, pero «manteniendo la reserva de humanidad».
El debate ha concluido con un llamamiento compartido a seguir invirtiendo en la gestión del cambio y a perfeccionar el marco normativo. Cubo ha cerrado la sesión instando a que «España siga liderando la transformación digital de la justicia en el mundo».





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